La ganadería funesina fue creada en el año 1962 por José Domínguez, pastor de ganado a las ordenes de Cándido Díaz (uno de los ganaderos más famosos de Navarra). Domínguez compró una partida de reses a  ganaderías como Juan Gavas, la Viuda Lampre (25 cabezas), a Nogué otras 20 y a Marton alrededor de 30 novillas, y le cambiaron a Julio Aguirre 10 novillos por 20 novillas. Con esta base de ganado se comenzó a fraguar el encaste “Dominguez”. Un encaste, que a lo largo de los años se considera como propio. Con características y morfología muy marcada en todos sus animales.

En este sentido, destacar que la ganadería estaba formada por reses de diferentes castas; por un lado, las pertenecientes a Aguirre eran de Casta Navarra; y por otro lado, el resto eran de origen salmantino (vía Albaserrada).

Tras duros años y mucho trabajo por parte de los hijos, poco a poco la ganadería fue aumentando el número de cabezas llegando a alcanzar las 1.100 reses. En este sentido, es digno destacar reses como la Pajarita, la Cacha, Marina, Castaña, Chimenea, Margarita, Pistolera, Bailarina, Ratona. El ganado estaba repartido entre Amatria, el Soto de Villafranca y el Soto de Funes.

En los casi 50 años que la ganadería lleva de existencia ha recorrido localidades de La Rioja, Aragón, Valencia y Navarra, en todas ellas adquiriendo un gran prestigio. Ese prestigio se denota sobre todo por la seriedad de sus animales y por el buen hacer de las personas que llevan consigo tantos años de experiencia y de sabiduría en el arte del festejo popular.

Durante ese año, José Domínguez cede la ganadería a sus hijos. Uno de ellos, Vicente Domínguez, crea su propia ganadería en el año 1977 y el registro Hermanos Domínguez (Pedro, Ignacio, Enrique y Ángel) siguen con el hierro de su padre. En el año 1992 los cuatro hermanos dividieron la ganadería y Pedro e Ignacio crearon la suya propia. Por su parte, Ángel y Enrique siguieron con el hierro de José Dominguez.